jueves, 17 de noviembre de 2011

La gran confusión

Llevo días intentando escribir una entrada, ya no digo una entrada decente, simplemente una entrada.
Y no por falta de reflexiones, sino por falta de orden en mis reflexiones, tengo muchísimos pensamientos que no alcanzo a conectar.
Así que después de darle un par de vueltas, voy a escribir mis reflexiones tal cual me salgan, sin orden ni concierto premeditado.

Empezamos con Gran Torino, película que un día me descargué adquirí, pero que nunca llegué a ver (otra más para la gran lista). Falta tiempo, o soy muy mala administradora.

Le conté a una persona que en una asignatura del máster nos habían puesto una escena de Gran Torino, y me preguntó que por qué nos la habían puesto. Yo le conté que la asignatura era sobre aprendizaje y desarrollo de las personas, y que en la película se veía la forma en que Clint Eastwood enseñaba a un inmigrante adolescente a integrarse y relacionarse en el entorno de la "américa profunda". Dentro de mi mente unidireccionalmente orientada, me sorprendió oír de mi interlocutor la siguiente pregunta, "¿y por qué no son los vecinos americanos los que se adaptan a la forma de ser del adolescente?". Ahora escribiéndolo ya no me suena tan impactante, quizá hasta no lo he expresado bien, pero venía a decir, que por qué es el adolescente el que tiene que "adaptarse" a la forma de ser de su entorno, y no es su entorno el que hace el esfuerzo de aceptar como es la forma de ser del adolescente. Aunque suene un poco absurdo, creo que tiene su parte de razón. Si el adolescente tiene una personalidad correcta, desarrollada, educada, y se encuentra en un entorno "hostil", digamos de una sociedad "cerrada de mente" y ruda, ¿es el adolescente el que ha de "des-desarrollarse" para poder integrarse en el contexto?, ¿no podría ser (aunque sea teóricamente) que el entorno (el barbero-peluquero, el capataz de obra) se adaptasen a la forma de ser del adolescente? ¿es positivo aprender a adaptarnos a un contexto aunque ese contexto tenga connotaciones negativas?.

Uno de los pensamientos que me provocó la película fue la "necesidad" de "hablar el mismo idioma". El adolescente hablaba un idioma y Clint Eastwood, que es el profesor, intenta enseñarle a "hablar", "actuar", en el idioma "americano profundo". Para ello utiliza uno de los varios métodos de aprendizaje: Enseñado o Maestro-aprendiz.

Por lo tanto, es importante según el contexto hablar el mismo idioma, aprender a hablar el mismo idioma, aprender que "debemos" aprender... La comunicación varía, y ha de adaptarse al contexto donde se mueve:
- Adaptación al contexto.
- Comunicación adaptativa.

Esta escena nos demuestra la complejidad del proceso de aprendizaje, podemos comparar este tipo de aprendizaje real (el contexto es completo, auténtico) con un tipo de aprendizaje "rollplaying", falso (faltan cosas del contexto, falta la realidad, todo es teatralizado). Es decir, no es lo mismo aprender inglés yéndote a pasar varios meses a Inglaterra, que apuntándote a un curso de inglés en Madrid, por mucho que el profesor sea nativo.

- ¿cómo deberíamos de aprender la asignatura de "Aprendizaje y desarrollo" si lo viésemos desde este punto de vista de la película? -

Todo este aprendizaje, no sólo conlleva la teoría, la gramática, también conlleva una conducta, unos códigos, reglas, normas, específicos de cada contexto, y que según el contexto, cambian de significado.

Contexto        -->          código              -->  significado

"América profunda" -->  comunicarse "agresivamente" -->  somos amigos

Alta sociedad         -->  comunicarse "agresivamente"  -->  te denuncio


Digamos que esta forma de aprender informalmente, socialmente, es prácticamente la más efectiva.

Cuando hemos tenido que aprender a relacionarnos por distintos contextos, lo hemos hecho informalmente, aprendiendo con pruebas de ensayo y error, hasta saber en qué "idioma" (con qué códigos) se hablaba en ese contexto.

En clase se nos ha dado una clasificación de los distintos tipos de procedimientos docentes para enseñar-aprender, serían:

1- Maestro-aprendiz: como en la Edad Media, demostrativo, el maestro hace, el aprendiz mira y aprende para posteriormente ejecutar y demostrar lo aprendido, hasta conseguir el aprendizaje completo. El contexto es real.

2- Didáctico-informado: Clase magistral, teorizar, descripciones, narrar hechos.

3- Enseñado: demostración en contexto no real.

4- Replicativo: copia.

5- Experiencial: organizadamente, reflexionadamente. Reflexionar -> organizar --> experimentar --> comprobar --> reflexionar.

6- Exploratorio: experiencial sin reflexión ni organización, no pautas.

7- Aprendizaje experimental: experiencial reiterativo, ensayo-error.

8- Creativo innovativo: explorativo con comprobaciones.

Los procedimientos 1, 2 y 3 no son innovativos, pero, ¿que no sean innovativos quiere decir que son erróneos y que hay que cambiarlos?

En la práctica anterior se nos ponía a prueba para experimentar en nuestras propias carnes la sensación de ser docentes por unos minutos, para que posteriormente reflexionásemos sobre ello. Estas eran las condiciones:

- En nuestra primera actuación como docentes debíamos enseñar algo conocido por nosotros, de nuestra especialidad.

- En la segunda actuación debíamos enseñar algo que no fuese de nuestra especialidad, pero que no fuese del todo desconocido para nosotros.

- En la última actuación teníamos que enseñar algo que, no sólo no es de nuestra especialidad, sino que además lo desconocemos completamente.

¿Por qué hicimos todo eso?

Al principio, aunque veía las diferencias entre los tres tipos de actuación, no le encontraba el sentido, pero después (sobretodo después de la clase posterior) entendí de qué forma podíamos relacionar nuestro grado de conocimientos con nuestra forma de enseñar, y cómo eso nos repercute o puede repercutir a nuestros alumnos.

En el primer caso (cuando enseñamos algo de sobra conocido por nosotros) solemos actuar según el modelo 2 - Didáctico-informado -. Es decir, al tener la seguridad de saber lo que enseñamos nos volvemos cómodos y mayor es la tentación de describir lo que sabes, teorizando y dando clases magistrales (ojo, que no digo que las clases magistrales sean malas, de hecho muchas veces da gusto oír a un buen profesor aunque se pase tres horas teorizando), pero sí es cierto que es la forma que menos nos hace pensar a los docentes ya que nos sabemos las cosas de memoria.

En el segundo caso (cuando enseñamos algo conocido pero que no es de nuestra especialidad) solemos actuar según los modelos 3 y 4 - Enseñado y Replicativo -. Al enseñar algo conocido pero no dominado, tendemos a enseñarlo con demostraciones en contextos no reales, "mira, esto se hace así". Nos cuesta un poco más de esfuerzo que el caso anterior, y nos obliga a participar activamente en el proceso de aprendizaje ya que estamos a prendiendo al mismo tiempo que el alumno.

El el tercer caso (cuando enseñamos algo totalmente desconocido) solemos actuar con los modelos 5, 7 u 8 - Experiencial, Creativo Innovativo -. Es el caso más abierto, más colaborativo, de experimentación, requiere mayor esfuerzo mental para llegar a algún resultado, y la implicación del profesor en el aprendizaje es total o mayor que el del alumno. Sería una investigación desde cero, o menos, digamos que incluso no sabes qué es lo que tienes que aprender (aprendizaje como expansión).

Intentaré poner un ejemplo, la secuencia de enseñar a montar en bici:

Tienes una bici --> proceso de aprender a montar en bici --> montando en bici

En el caso de enseñar algo totalmente desconocido, tendríamos que remontarnos incluso hasta antes de "tener la bici", ya que posiblemente no sabríamos ni lo que es una bici, tendríamos que investigar qué es una bici, para qué sirve, etc. Mediante procesos creativos, o exlorativos, o experienciales... Pero siempre retornando al punto inicial para poder empezar a enseñarlo.

Si supiésemos montar en bici, pero casi que se nos ha olvidado, recurriríamos al punto intermedio "proceso de aprender a montar en bici", y enseñar a montar en bici paso a paso, demostrando y enseñando, practicando.

Por último, si somos perfectos ciclistas, y queremos enseñar a montar en bici, nos remitiríamos a la última fase "montando en bici", y lo explicaríamos teóricamente, siendo fácil para nosotros decir "en bici se monta así, así y asá", de forma fácil para nosotros, pero que en la práctica para el aprendiz resulta más dificultoso. Para hacerlo realmente bien, y enseñar de verdad, aunque sepamos muchísimo sobre montar en bici, tendríamos que remontarnos casi hasta el primer punto, o por lo menos al de los procesos, para enseñar a un alumno a "montar en bici".

Como un intento de conclusión de esta, mi primera entrada extensa y, por qué no decirlo, un poco pesada (¡enhorabuena a todos los que hayan llegado hasta aquí! -doy por hecho que alguien me lee...), diré que tras todas estas reflexiones da la impresión (y seguramente no sea sólo la impresión) de que es mucho más efectivo un proceso de enseñanza-aprendizaje activo, como construcción de conocimientos, que como asimilación y réplica de informaciones.

Y aquí, al citar el constructivismo y hacer referencia a uno de los principales paradigmas del proceso de enseñar-aprender abro otro nuevo frente, pero este ya será tratado en otra entrada...

No hay comentarios:

Publicar un comentario